Todos estábamos ahí.
no había ni ayer ni hoy un rostro posible.
No hubo entonces tiempo para lágrimas,
tampoco lo hay hoy.
No hubo, no había; no hay entre las multitudes
palabras que acerquen tu mirada a la mía.
Todo aquello es el infierno,
que gasta en las calles a los pueblos.
¿Que había?. Fuerza, igual que ahora.
Hubo lucha y miseria;
hubo caza y hubo presa.
Fue la mano sádica que todo lo destroza;
fue el criterio de los grandes
hacedores de banderas.
Fue el río y los trenes;
fue miedo, confusión y muerte;
fue, El Puente.
Ayer y hoy no había un rostro
en el que poder encontrarte.
Ayer y hoy estabas en la lucha.
no había ni ayer ni hoy un rostro posible.
No hubo entonces tiempo para lágrimas,
tampoco lo hay hoy.
No hubo, no había; no hay entre las multitudes
palabras que acerquen tu mirada a la mía.
Todo aquello es el infierno,
que gasta en las calles a los pueblos.
¿Que había?. Fuerza, igual que ahora.
Hubo lucha y miseria;
hubo caza y hubo presa.
Fue la mano sádica que todo lo destroza;
fue el criterio de los grandes
hacedores de banderas.
Fue el río y los trenes;
fue miedo, confusión y muerte;
fue, El Puente.
Ayer y hoy no había un rostro
en el que poder encontrarte.
Ayer y hoy estabas en la lucha.
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