viernes, 19 de abril de 2013

un rumbo


Volver a sentir como antes de sentir?... solo temor que paraliza un rumbo, lo cercena, lo amputa de las posibilidades...
Volver al segundo anterior, una ilusión de control estéril, ya no se vuelve al estado anterior nunca, porque algo  ya ha cambiado...
Tememos todo lo que  es ajeno, rechazamos la amenaza nueva, desconocida certeza acusando al otro de robar un yo, de ¿invadirlo? acaso...
Nos suponemos perdidos cuando al despuntar el día, un recuerdo nos susurra su nombre, nos tiembla el cuerpo, y damos por echo que es el frío de las sombras de la cárcel del amor, nos sacudimos el recuerdo y decimos adiós al susurro...
Bienaventurados los locos que nunca suponen las rejas y las traspasan sin permiso, que toman el camino aun sin conocerlo, por el solo hecho del disfrute de vivirlo!!
Bienaventurados los amantes que se atreven al amor porque de ello se hacen las estrellas y sus noches, la luna y la poesía, el sol y la ternura!!
Bienaventurados los valientes que aun temblando de pavor, se atreven al amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario